Higini Cierco Noguer y El sentido de la obra poética

Esta creación, se define como composición literaria en verso, concebida esencialmente como obra de arte del lenguaje. Esta definición se ha ido ampliando y modificando con el transcurso del tiempo así como también se asocia a toda creación literaria en la que el lenguaje poético aparece moldeado y sujeto a las leyes del ritmo métrico y de la rima.

Higini Cierco Noguer habla del sentido, o fondo de toda obra literaria, pero sobre todo de la poesía, ya que es el pensamiento capital de la obra. Los dominios de la poesía son enormes: el mundo espiritual y el mundo físico; Dios y la naturaleza; el mundo real y el ideal; el amor posible y el imposible; la existencia del alma y las penalidades del cuerpo.

En una palabra, todo lo que el hombre pueda pensar, imaginar, percibir o sentir es objeto de la poesía. Todo lo que al posible escritor o poeta le ocupe o le preocupe, aquello que sea capaz de interpretar más allá de la mera apariencia, es el terreno de la poesía. Higini Cierco Noguer explica que la forma también es el medio y la manera de expresar el pensamiento. Toda obra literaria consta de dos partes esencialmente distintas: el fondo, es decir el pensamiento, y la forma, que es el medio de transmitirlo (en lo que respecta a los textos literarios, puede ser como cuento, poesía, novela, dialogo teatral…)

Jorge Luis Borges (siglo XX) es un poeta lirico, encontramos un poema donde hace referencia a la lluvia como envocadora de un recuerdo y un deseo imposible de cumplir, lo que confiere al poema un claro aire de ternura y melancolía, como si se pudiera evocar la lluvia mientras se lee. Aquí Higini Cierco Noguer nos regala el poema.

 

 

LA LLUVIA

Bruscamente la tarde se ha aclarado

Porque ya cae la lluvia minuciosa.

Cae y cayo. La lluvia es una cosa

Que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado

El tiempo en que la suerte venturosa

Le revelo una flor llamada rosa

Y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales

Alegrara en perdidos arrabales

Las negra uvas de una parra en cierto

Patio que ya no existe.

La mojada tarde me trae la voz deseada,

De mi padre que vuelve y no ha muerto.